Muchos artistas creen que vivir de la ilustración es una cuestión de suerte o de acumular miles de likes en Instagram. Sin embargo, tras años en este sector, me he dado cuenta de que el éxito no depende de cuánto dibujas, sino de cómo muestras lo que dibujas.
En el artículo anterior hablamos sobre cómo definir a tu Buyer Persona, ese cliente ideal que realmente valorará tu trabajo. Pero, una vez que sabes a quién te diriges, surge la pregunta del millón: ¿Tu escaparate está preparado para recibirle?
Si tu portafolio actual es una mezcla de estilos sin rumbo, quédate, porque vamos a convertir ese «cajón de sastre» en una herramienta de ventas profesional.
📺 Vídeo: Por qué tu portafolio te está haciendo perder dinero
Antes de profundizar, te invito a ver este vídeo donde te explico visualmente los errores que están alejando a los editores de tu trabajo.
📥 Descarga el «Filtro del Editor»
He preparado un recurso exclusivo para los miembros de nuestra comunidad. Se trata de un PDF con las pautas exactas para que un editor no rechace tu portafolio a la primera de cambio.
¿Tienes un portafolio o un "cajón de sastre"?
Uno de los errores más comunes que veo (y que yo mismo cometí en mis inicios) es intentar demostrar que "sabemos hacer de todo". Si en tu portafolio metes un poco de manga, un poco de superhéroes y unos ojos dibujados de mil maneras distintas, estás enseñando un cajón de sastre.
Mi experiencia fue que, al principio, pensaba que mostrar versatilidad me daría más oportunidades. La realidad es que el editor se marea. El cliente profesional no quiere ver "si cuela" algo de lo que haces; quiere ver que puedes resolver su problema específico. Si él publica cómic histórico, busca a alguien que respire ese estilo, no a alguien que "también" sepa hacer caricaturas humorísticas.
Tu Escaparate en Redes Sociales: Olvida los likes, busca la "panojita"
Subir dibujitos sueltos a tu red social favorita está muy bien si tu objetivo es tener un hobby y recibir corazones. Pero si estás aquí, es porque buscas una carrera profesional.
Para vivir del arte, tenemos que empezar a obviar los likes y centrarnos en lo que yo llamo la "panojita": lo que nos da de comer. Cuando probé a dejar de dibujar para el algoritmo y empecé a dibujar para mi cliente ideal, todo cambió.
La red social es un escaparate. Si entras en una tienda buscando una cámara de fotos y el escaparate está lleno de calcetines, te vas. En tus redes ocurre lo mismo:
- La coherencia visual: Si quieres vender originales, no satures tu feed con encuestas sobre qué print deberías sacar. Atraerás al público equivocado.
- El contexto sonoro: ¿Sabías que incluso la música de tus Reels importa? Si dibujas algo que toca la fibra sensible (como un E.T. nostálgico) pero le pones un reggaetón que rompe el clima, el cliente desaparece. He visto cómo un mal audio saca totalmente de contexto una obra excelente, haciendo que el comprador pierda el interés emocional.
La Regla de Oro del Editor: Menos es más
Un editor jefe o un director de arte no tiene tiempo infinito. Si le mandas un dossier de 50 páginas, te aseguro que si los cinco primeros dibujos no le encajan, no llegará a la página 50.
No necesitas mostrarlo todo. Mi consejo personal es que selecciones solo 5 piezas, pero que sean las 5 piezas que ese editor específico necesita ver. Si vas a una editorial de superhéroes, muestra acción; si vas a una de humor, muestra narrativa cómica. No los mezcles.
Recuerda: que no te contesten no significa que no lo hayan visto. Muchas veces los editores guardan tu contacto para futuros proyectos. Pero solo te guardarán si tu escaparate fue claro, directo y profesional.
¿Quieres dejar de caminar solo en este sector?
El camino del artista puede ser solitario y confuso, pero no tiene por qué ser así. En la Asociación Cultural Yen San Cei hemos creado una comunidad para acabar con esa soledad creativa y darte la orientación profesional que te mereces.
Si quieres que analicemos tu caso uno a uno, te ayudemos con tu portafolio y lancemos tu carrera de forma seria, haz clic en el enlace de abajo y asóciate.


